En Europa, los robots de ordeño han transformado el sector lácteo: permiten reducir la mano de obra y, al mismo tiempo, mejorar el bienestar animal. En estos sistemas, las vacas acuden al robot de forma voluntaria, atraídas por el pienso concentrado que se dispensa automáticamente. Esto hace que se ordeñen más de dos veces al día, lo que aumenta la producción de leche. La frecuencia de ordeño es el principal factor de productividad, y puede mejorarse optimizando el flujo de vacas y las condiciones de manejo.
Se ha demostrado que aumentar la frecuencia de ordeño en el inicio de la lactación tiene un efecto positivo que se mantiene a lo largo de toda la lactación, mejorando la eficiencia productiva global (Wall et al., 2013).
La clave del éxito con el robot de ordeño
El mayor problema en el ordeño robótico es que haya vacas que visiten el robot con poca frecuencia. El consumo de pienso en el robot depende tanto de la cantidad de péllets ofrecida como de lo apetecible que resulte el concentrado (Carroll et al., 2023), sin olvidar la presentación física del mismo.
Los concentrados habituales combinan ingredientes con muy diferente palatabilidad, y las vacas menos motivadas no acuden al robot solo por el ordeño. Por eso, incluir sustancias que mejoren el sabor y el aroma del pienso dispensado en el robot es una estrategia eficaz para atraerlas (Migliorati et al., 2009). La combinación óptima es la de aromas más edulcorantes: los aromas captan la atención de la vaca y la atraen al robot, mientras que el edulcorante natural actúa como recompensa y anima a la vaca a quedarse durante el proceso de ordeño.
¡Los rumiantes son expertos en olfato y gusto!
El sabor y el aroma del pienso tienen un impacto directo en cómo comen los animales, y los rumiantes son especialmente sensibles a ambos. La lengua de una vaca lechera tiene unas 25.000 papilas gustativas (frente a las 9.000 del ser humano), capaces de detectar los cinco sabores básicos: dulce, ácido, salado, amargo y umami.
Añadir aromas que gusten a las vacas puede estimular su consumo de pienso, lo que favorece el uso del robot de ordeño y también ayuda a mantener la ingesta en vacas enfermas.
¿Qué sabores prefieren los rumiantes?
Los rumiantes ajustan lo que comen según sus necesidades nutricionales. El sabor umami les ayuda a detectar fuentes de proteína, ya que los receptores correspondientes identifican aminoácidos y péptidos procedentes de la digestión proteica. El dulzor indica la presencia de carbohidratos y energía. El amargor, en cambio, es una señal de alerta frente a compuestos tóxicos, habituales en algunas plantas.
Varios estudios han confirmado que los rumiantes prefieren los sabores umami y dulce, y rechazan los sabores amargos (Ginane et al., 2011).
Otros estudios muestran que aromas como el cítrico, el fenogreco y la vainilla aumentan el consumo de pienso en vacas lecheras (Harper et al., 2016). La vainilla, en concreto, es especialmente útil para enmascarar ingredientes de sabor amargo.
Mejorar el sabor y el aroma del pienso en el robot de ordeño es una estrategia eficaz para que las vacas acudan más y con más frecuencia, aumentando así la producción de leche. El olfato atrae a la vaca hacia el pienso, influye en su motivación y despierta el apetito. El gusto decide si sigue comiendo.
Various studies have demonstrated that ruminants exhibit a preference for umami flavours and sweet tastes while avoiding bitter-tasting diets (Ginane et al., 2011).
Other studies have revealed that supplementing flavours like citric tastes, fenugreek and vanilla can increase the feed intake of dairy cows (Harper et al., 2016). Particularly, vanilla is an effective agent for masking bitter-tasting compounds in the feed.
Enhancing feed palatability at the AMS station by altering its taste and smell offers a promising strategy to boost cow visits to the AMS, thereby increasing milking frequency and milk production. Smell plays a crucial role in attracting cows to approach the feed, impacting motivation and appetite. Taste is key to maintaining feeding and depends on palatability.
Dr. Anne Winkler: Después de obtener un Diploma en Ciencias Agrícolas, Anne cursó una maestría en Ciencias Agrícolas y Protección Ambiental en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Bingen. En 2018, obtuvo un doctorado en Ciencias Agrícolas de la Universidad Martin-Luther de Halle-Wittenberg. Con su sólida formación científica, la Dra. Anne Winkler ahora aporta su experiencia a su rol como Gerente de Producto Global para Sabores y Edulcorantes en Phytobiotics.
Póngase en contacto con nuestros expertos o envíenos un mensaje. Nos pondremos en contacto con usted lo antes posible.